
La escritora ecuatoriana radicada en España publica en Chile, a través de Ediciones Los Libros del Cardo, un poemario atravesado por el desplazamiento, el racismo y los recuerdos familiares. El libro se integra a una cartografía de autoras ecuatorianas que la editorial chilena desarrolla desde 2018.
Chulpi es una variedad de maíz andino. Es también el nombre escogido por Milena Díaz para un poemario que cruza territorios, recuerdos y experiencias de desarraigo. Publicado en Chile por Ediciones Los Libros del Cardo, el libro aborda la migración hacia Europa desde una perspectiva decolonial, pero también las transformaciones que experimentan el cuerpo, la identidad y la memoria cuando se vive lejos del lugar de origen.
Díaz nació en Quito en 1999 y actualmente reside en España. En Chulpi, su experiencia migratoria se entrelaza con escenas familiares, episodios de violencia y una reivindicación de la identidad chola frente al racismo vivido tanto en Ecuador como en Europa.
La autora reconoce, sin embargo, una tensión frente a las expectativas que suelen depositarse sobre quienes escriben desde la experiencia migrante.
“Lo que quería era precisamente no hablar de los temas de migración porque quiero poder tener la libertad de hablar de cualquier cosa”, explica. Pese a ello, admite que su escritura se encuentra inevitablemente atravesada por el desplazamiento y por “la identidad chola”, concepto utilizado en Ecuador para nombrar —frecuentemente desde la discriminación— a determinados grupos racializados.
La operación poética de Díaz consiste en disputar esa denominación y convertirla en un espacio de pertenencia y afirmación. La migración no aparece solamente como traslado geográfico, sino como una experiencia que reorganiza la relación con el lenguaje, la infancia, la familia y el propio cuerpo.
Quito como territorio de la memoria
La capital ecuatoriana ocupa un lugar importante dentro del poemario. No es presentada como una postal fija, sino como una ciudad recordada desde el movimiento y la distancia:
“El movimiento mecánico de un bus,
un bus sucio
oxidado y
soberbio que cabalga Quito”.
La ciudad sobrevive en imágenes fragmentarias, recorridos urbanos y rostros que el paso del tiempo transforma: “Extraño rostros / que ahora son retazos de nylon en mi psiquis”, escribe la autora.
Desde esa distancia, Chulpi reconstruye aquello que quedó atrás, pero evita convertir el país de origen en un territorio idealizado. Ecuador y Europa aparecen como escenarios diferentes de una misma experiencia de racialización. La memoria familiar convive así con el racismo, la violencia y la necesidad de inventar nuevas formas de pertenencia.
Para la escritora Yuliana Ortiz Ruano, autora del texto de contraportada, el libro presenta “un cuerpo desordenado”, entendido no solamente como caos, sino como la posibilidad de desarmarse y convertirse en algo distinto.
Según Ortiz, en el poemario todo “se reedifica” para abrir paso a una voz poética capaz de inventar nuevamente el mundo. Chulpi sería, en ese sentido, “una hoja de ruta al juego y al baile sobre las ruinas” y un ejercicio destinado —siguiendo al pensador indígena brasileño Ailton Krenak— a postergar el fin del mundo.
Una cartografía ecuatoriana en Chile
La publicación se incorpora al catálogo de Los Libros del Cardo, editorial chilena que desde 2018 desarrolla una colección dedicada a escritoras ecuatorianas.
Gladys González, responsable de la editorial, explica que existe un interés particular por la literatura producida tanto dentro de Ecuador como en los espacios construidos por la migración. La colección busca levantar una cartografía de voces y géneros que permita observar la diversidad de la escritura contemporánea de ese país.
En ese catálogo también se encuentran obras de Mónica Ojeda, Yuliana Ortiz Ruano, Daniela Alcívar Bellolio y Gabriela Ponce. Chulpi dialoga además con la narrativa de Natalia García Freire y con una generación de escritoras ecuatorianas cuya circulación internacional ha renovado la atención sobre la literatura de ese país.
La llegada del libro a Chile fue posible mediante una red latinoamericana de autoras y editoriales. Ese recorrido resulta coherente con la propia naturaleza de la obra: un poemario que se desplaza entre Ecuador, España y Chile, y que interroga las fronteras desde una voz marcada por el movimiento.
“Que todo fuese una fantasía / de la que nadie necesite huir”, se lee en uno de sus poemas. El verso condensa una de las tensiones centrales del libro: el deseo de imaginar un mundo habitable frente a una realidad que obliga a tantas personas a abandonarlo.

Sobre la autora
Milena Díaz Rojas nació en Quito en 1999. Su trabajo explora el lenguaje mediante distintos formatos y materialidades, vinculando cuerpo, palabra e imagen. Investiga las disidencias sexo-genéricas, la descolonialidad, el antirracismo y la vida barrial desde una práctica autoetnográfica y comunitaria centrada en la identidad chola.
Es autora de Rokoto, publicado por OnA Ediciones en México, y del fanzine Cholas, realizado junto con Claudia Ramón.
Chulpi se encuentra disponible en librerías, ferias del libro, Buscalibre y en el portal de Ediciones Los Libros del Cardo.


